No podemos despertar todos los días en la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente amenazando al mundo, declarando guerras. Es el momento de la historia de mayor cantidad de conflictos armados en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, y el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) no se reúne. Y cuando propones una cosa, hay el veto y no prospera. Yo estoy en esta lucha porque yo sé que individualmente no tenemos salida para ninguno de nosotros y porque la democracia está perdiendo credibilidad, porque muchas veces no dio respuestas a los anhelos de la sociedad.
El pueblo de cada país va a encontrar su forma de hacer democracia, pero lo que nos motiva con mucha fuerza es la cuestión del multilateralismo y la relación entre las naciones.
Eso es lo que me preocupa, porque el tema que estamos discutiendo aquí podría discutirse en la ONU, ¿y por qué no se está haciendo?, porque hoy la ONU no representan a aquello para lo que se creó, porque los cinco miembros del Consejo de Seguridad, los miembros permanentes, que cuando se creó era para garantizar la paz del mundo después de la Segunda Guerra Mundial, después se transformaron en los señores de la guerra.
Y la ONU, que tuvo fuerza para crear el Estado de Israel, no tiene fuerza ni siquiera para mantener el Estado palestino. No tiene fuerza ni para marcar las tierras demarcadas por Naciones Unidas. Lo que vamos a discutir aquí es si el mundo va a seguir de la forma que está o si vamos a intentar cambiar el mundo. Ningún presidente de ningún país, por muy grande que sea, tiene derecho de imponer reglas a otros países. Ninguno. Y los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU deben reunirse para cambiar su comportamiento.
PDF