Había una vez un niño llamado José que tenía una amiga llamada Luz, pero no era una amiga cualquiera, era una flor que hablaba, el niño tenía 8 años era hijo y era muy grosero.
Un día el niño iba a comprar, pero iba comiendo papas, de repente tiro la bolsa al suelo. Su amiga Luz le dijo que estaba mal lo que hizo, pero José no le hizo caso y siguió, ya que él era muy desobediente porque sus papás nunca lo educaron. Pasaron los días y José siguió tirando la basura en el suelo, desperdiciando el agua, arrancando las plantas y cosas así.
Total, Luz se enojó, ya que estaba cuidando el medio ambiente, ella habló con el niño, le dijo que por qué hacía eso, la florecita hizo que el niño pensará las cosas para que ya no tirara la basura en el suelo. José empezó a ir a la escuela, aprendió qué era el medio ambiente y cómo cuidarlo, le enseñaron que tenía que reutilizar, reciclar y reducir la basura, cómo ahorrar el agua y no maltratar las flores, cuidar a los animales. José le comentó a su familia lo que había aprendido en la escuela, pero no le hicieron caso, porque no les importaba el medio ambiente. Por todas estas acciones hubo contaminaciones e inundaciones.
Sin embargo José seguía insistiendo a sus familiares a cuidar el medio ambiente ya que por toda la contaminación se producía el cambio climático, lo cual lo ocasionaba desastres naturales como: inundaciones, incendios forestales, etc. Al final su familia comprendió lo que José leas dijo y empezaron a cuidar el medio ambiente. Se puso muy feliz la florecita porque todos entendieron la importancia del cuidado del medio ambiente y así todos podían vivir mucho más tiempo.
FIN
Ariana Yamileth Pérez Martínez
5º. Primaria
10 años
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