Una década y un lustro.
180 meses.
Más de 100 número, 1000 artículos y temas tratados.
Toda una parte de su vida dedicada a lo que en su momento se propusieron.
Ahora bien, dándole más significado a este número de dos dígitos y retomamos una de nuestras tradiciones como sociedad, nos encontramos en esta presentación en sociedad de una señorita que se convierte en adulta, es decir, la revista es toda una adulta entre las revistas.
Fue el maestro Armando quien llegó con el maestro Tona a decirle que no quería que el camino que se había abierto antes de pálido punto de luz se cerrara. Fue una idea, un sueño, un amigo, unos ahorros y la convicción de que esta era la respuesta y la oportunidad de construir un espacio de expresión para preocupaciones que veían a su alrededor, aunque el deseo era tener una revista impresa, solida y tangible, el mundo avanza y uno a veces se tiene que adaptar a las nuevas tecnologías, no se gastaron todos los ahorros por suerte y la revista encontró su camino en internet.
Dice Benito Taibo en uno de sus libros que leí en el verano que “tener miedo es normal, lo que no debemos permitir es que nos paralice” y es muy común que creamos que las cosas no serán como deseamos o de acuerdo a las expectativas que te planteas, estoy segura que estas dos personas que son autores y coordinadores de esta revista lo tuvieron, la intriga estuvo, pero también se que nunca se imaginaron estar celebrando estos 15 años, traspasar fronteras y que los conectaran con muchos de sus colegas con los que comparten causas de lucha, el futuro fue incierto y tal vez paralizante, pero nada los detuvo.
Lo que empezó como un proyecto de amigos que respondería a la necesidad de no dejar de difundir información académica y educativa, además de mantener ese camino abierto, se convirtió en aquel espacio de internet que conecta con personas que no se imaginaron, que está hecho para compartir, difundir, averiguar e investigar, siendo una prueba total de lo que es una labor social y educativa, en donde se hace una disección de las complejidades educativas, de los saberes en una escuela y evidencia los cambios del sistema, donde convergen educación, ambiente, cultura, arte, ciencia, cine, salud entre muchos otros temas para enriquecer la acción educativa y compartir los puntos de unión del conocimiento.
A veces solo basta un pequeño camino que se abra, para trabajar en una brecha al principio y poco a poco abrirlo para construir algo sólido, largo y firme donde se les permita a otros pasar; las historias que he escuchado me dicen que el maestro Tona nunca dejo de ayudar en ese camino al maestro Armando, unidos por una misma preocupación, encargados ahora de una misma labor.
Así como en estos 15 años seguramente han encontrado y conectado con cientos de personas que les han permitido enriquecer su camino, que han estado en toda esta trayectoria y tienen la misma visión de enriquecer su saber, de hacer sonar su nombre, hacerse de un espacio en los campos de conocimientos y sobre todo de regresar algo mas a la sociedad, hay otras tantas que solo quieren ver números en su cuenta de banco.
Esos últimos no se persiguen o cazan, sino que llegan solos, cuando menos lo esperan y de acuerdo con una plática con el maestro Armando y recordando esas clases con el maestro Tona, no han buscado hacerse de una cuenta bancaria más grande, ese no es su punto, ni su camino, ni su esencia, ellos solo quieren que la revista sea un referente, que sus palabras e ideas sean perpetuadas en un libro, un video, un programa, un articulo o en el capitulo de un libro, quieren dar esa oportunidad a las personas para que se expresen, compartan y exploren las posibilidades, pero no son solo las de ellos las que se quedaran sino las de todos los que participamos.
Las ganancias son traducidas al tiempo académico, social y existencial que le dan sentido a la vida de ellos dos, a las de nosotros que nos brindan la oportunidad de escribir en la revista y a la de cada lector que alguna vez allá visto ese pálido punto de luz en internet y le remueva la realidad que viva, piense o sienta.
Este libro del verano me dejo muy buenas frases y ganas de compartirlo, porque dice que “Recordar es bueno. Si olvidamos, corremos el riesgo de desvanecernos en el aire. Estamos hechos de eso: de recuerdos, de los buenos y malos.” Espero que estos 15 años los recuerden el resto de sus vidas, que volteen atrás y no se arrepientan de nada, que incluso aquellos malos momentos demuestren que todo ha valido la pena, para poder contemplar estos años de trabajo, dedicación y perseverancia prosperar, la labor no se ha terminado ni es el fin, solo debe esperar para su siguiente transformación y paso en el tiempo, que la revista esta hecha de ustedes y ustedes de ella.
El mensaje donde se me pidió participara con una colaboración para este aniversario me pedía un artículo o reflexión con referencia a experiencias educativas y/o culturales; que abordara algo significativo de la revista o bien sobre comunicar temas educativos a través de revistas impresas o digitales, y creo que lo hice, no sobre mí, sino de dos amigos que tienen una revista, lo importante que es tener este espacio, todas esas invitaciones que he escuchado a ambos dar a las audiencias que los escuchan, ya hubiese querido tener un espacio así en mi anterior escuela o que un directivo con 30 años de experiencia te permita expresar tus sentires y preocupaciones educativos sin miedo a que te juzguen.
Esta revista educativa, aunque es electrónica, es relevante e importante por esa oportunidad el espacio, el dialogo, el intercambio, las visitas y el punto de luz que es en un gran agujero negro o destello de luz.
El mundo no se cambia con una revista electrónica, se transforma con las palabras que hay en ella, en las personas que participan y en lo que remueve en sus lectores, lo que inquieta, lo que incomoda una que otra verdad, lo que otra perspectiva otorga, gestando un cambio en nosotros mismos para después compartirlo con la comunidad y ¿Por qué no? Con el mundo, y para mi fue lo que esta revista está haciendo.
Esto es más que 15 minutos sentada frente a la computadora escribiendo, y no se comparan con los 15 años tratando de abrir un camino, de tallar un nombre y ser una luz, pequeña o grande, sin duda no son 15 cuartillas, pero si más de 15 renglones, pero ni todas las palabras del mundo podrán describir la trayectoria de esta revista, a menos que nos regalen unas memorias por escrito.
Cerrare haciendo hincapié en lo significativo y valioso que es este espacio para la educación, es difícil encontrar un lugar donde puedes expresarte tan libremente, que, si bien puedes encontrar textos de grandes académicos, grandes obras escritas, reseñas, referencias, no los comparan contigo, porque el momento es del escritor, del que lo lee y quien lo difunde, en un mundo donde es fácil deslumbrarse, hay que aprender a ver la palidez y su punto de luz.
Gracias por estos 15 años, por la oportunidad y dejarme escribir este sencillo texto.
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