Bajo el cobijo de la historia del arte, de las profundidades de la luz y la sombra hasta los confines de la genialidad emerge: Rembrandt Van Rijn. Pintor y grabador holandés es sin duda de los más grandes artistas que ha visto la humanidad. Es el maestro de la pintura barroca.
Nacido en Leiden, Holanda. Noveno hijo de Harmen Gerritszoon Van Rijn, un molinero y Neeltgen Willemsdocher van Zvytbrouch, una panadera.
Desde muy joven Rembrandt mostró gran facilidad y talento artístico excepcional, se preparó con algunos pintores de su localidad antes de mudarse a Ámsterdam y seguir estudiando con Pieter Lastman pintor de renombre por aquella época.
Carrera artística.
En la década de 1630, Rembrandt se estableció como pintor independiente en Ámsterdam, poco a poco comenzó a recibir encargos importantes. En aquellos inicios sus obras se caracterizan por el uso innovador de la luz y la sombra convirtiéndose en su marca distintiva de su estilo.
Esta característica combinaba la riqueza de los detalles con simpleza y claridad, la paleta de colores era rica y muy variada con manejo de las sombras que dotaban a la obra de profundidad y volumen.
También fue un experto en la captura de expresión humana y la emoción en sus retratos además de autorretratos donde por cierto pintó más de 80 a lo largo de su vida. Con esto se reconoce como uno de los artistas que más autorretratos hizo. En su viaje a Madrid, pronto se convirtió en pintor del rey Felipe IV. Su ascenso fue meteórico no sólo era el artista favorito de la corte, sino también un hombre de confianza del monarca. Velázquez no sólo retrataba al rey, sino también a su familia, bufones, enanos, y asistentes. Rompió los esquemas de la pintura cortesana. Su cargo oficial era el de “pintor de cámara”, pero en realidad fue mucho más diplomático, organizador de colecciones reales y curador de arte.
Su musa y compañera: la muerte.
Rembrandt se casó con Saskia Van Uylenburgh en 1634, siendo su musa y modelo para muchas de sus pinturas. Saskia era una mujer de buena familia que aportó de una dote considerable al matrimonio.
Sin embargo, esta felicidad no duró mucho ya que Saskia muere en 1642 después de dar a luz a su hijo Titus.
Al fallecimiento de Saskia, Rembrandt tuvo una relación con Geertje Dircx, mujer que había sido contratada para cuidar a Titus. Sin embargo, esta relación terminaría mal, ya que Geertje demandó a Rembrandt por incumplimiento de promesa de matrimonio.
Malo para los negocios.
A pesar del éxito como artista, Rembrandt se declaró en bancarrota en 1656. Esto se debió en parte a los gastos excesivos y su falta de habilidad para administrar sus finanzas. Había comprado una casa grande y había acumulado una gran colección de arte y objetos de lujo.
Además, se sabe que algunas de sus propias obras en subasta las adquiría el mismo. Posteriormente tuvo que vender muchos de sus bienes, para mudarse a una casa más modesta.
La increíble técnica.
Rembrandt desarrolló un estilo único que combinaba la riqueza en los detalles con la simplicidad y la claridad.
Utilizó pinceladas expresivas y sueltas para crear un sentido de movimiento y energía en sus pinturas. Así mismo aplicaba varias capas de pintura para crear un sentido de profundidad y textura en sus obras.
Implementó una técnica llamada “Impasto” para obtener capas gruesas de pintura y crear un relieve tridimensional. Jamás firmaba sus pinturas, consideraba que su estilo era tan único que no necesitaba rúbrica: su pincel hablaba por él.
Rembrandt: un legado universal.
Su legado destaca por el uso magistral del claroscuro, la profundidad emocional de sus retratos y la innovación en la composición de escenas históricas y bíblicas. Manet lo llamó “El pintor de pintores”, y Picasso le rindió homenaje reinterpretando a “Las Meninas” en más de 50 versiones. Con la luz, el realismo y la introspección convirtió cada pintura en una exploración a lo más profundo de la belleza misma.
La muerte lo tomó de la mano…
Rembrandt murió el 4 de octubre de 1660, en una casa modesta en Ámsterdam, rodeado de miseria y enfermedad, pocos amigos y parientes.
El maestro Rembrandt lo tuvo todo… y nos dejó tanto. Al final la muerte le tomó de la mano le susurró algo al oído apartándolo del sufrimiento de una vez por todas.
Mi top 10 de la obra de Rembrandt Van Rijn.
1.- La ronda de noche (1642)
2.- La lección de anatomía (1632)
3.- Retorno del hijo pródigo (1669)
4.- La novia judía (1665)
5.- Autorretrato con dos círculos (1665)
6.- Betsabé con la carta de David (1654)
7.- El hombre del casco dorado (1650)
8.- La conspiración de Claudio Civilis (1661)
9.- El filósofo en meditación (1632)
10.- La tormenta en el mar de Galilea (1633).